El Congreso se constituye como un espacio de
reflexión destinado a desentrañar la complejidad de la cultura escrita en el
ámbito peninsular e iberoamericano durante la Edad Moderna. En este sentido, el
encuentro se propone analizar cómo el acto de escribir y registrar información
fue un pilar fundamental en la construcción de las identidades, la
administración del poder y la configuración de las redes sociales en un mundo
que comenzaba a globalizarse. La intención es desplazar la mirada desde el dato
histórico aislado hacia el proceso de creación documental, examinando desde las
técnicas caligráficas hasta las estructuras diplomáticas que otorgaban validez
legal y fe pública a los actos de la monarquía y los particulares.
Asimismo, se pretende establecer un puente de diálogo
transatlántico que permita comparar y conectar las realidades de la Península
Ibérica con las de los espacios americanos. Se busca investigar cómo los
modelos administrativos y gráficos europeos se trasladaron al Nuevo Mundo, pero
también cómo estos modelos sufrieron procesos de hibridación, resistencia y
adaptación al entrar en contacto con las tradiciones locales y los sistemas de
registro indígenas. Este enfoque permite entender la cultura gráfica no como
una imposición unidireccional, sino como un fenómeno dinámico de ida y vuelta
donde surgieron nuevas formas de expresión y gestión de la información. El
congreso aspira a ofrecer una visión holística de cómo la pluma y el papel se
convirtieron en las herramientas que permitieron gestionar imperios de
dimensiones continentales, facilitando tanto la evangelización y la justicia
como el control burocrático y la memoria histórica.
A través de esta lente, se pretende profundizar en el
papel de los agentes mediadores, como escribanos o notarios, cuya labor era
esencial para que la palabra escrita cobrara autoridad. En última instancia, la
finalidad del encuentro es demostrar que las prácticas gráficas durante la Edad
Moderna funcionaron como el tejido conectivo de una sociedad compleja, donde el
documento actuaba como un sustituto de la presencia física de la autoridad y
como un testimonio duradero de la voluntad humana.