ÉTICA EN LA PRÁCTICA PROYECTUAL: DISCUSIONES INTERDISCIPLINARIAS DESDE EL DISEÑO Y LA ANTROPOLOGÍA EN TORNO A PERCEPCIONES, NOCIONES Y VALORACIONES DE 'TIEMPO' E 'IMPACTO'

Publicado em 13/03/2026 - ISBN: 978-65-272-2216-3

DOI
10.29327/1767853.1-27  
Título do Trabalho
ÉTICA EN LA PRÁCTICA PROYECTUAL: DISCUSIONES INTERDISCIPLINARIAS DESDE EL DISEÑO Y LA ANTROPOLOGÍA EN TORNO A PERCEPCIONES, NOCIONES Y VALORACIONES DE 'TIEMPO' E 'IMPACTO'
Autores
  • Licia Silvana Torres Rebaza
  • Juan Giuseppe Montalvan Lume
  • Cesar Navarro Rache
Modalidade
Resumo expandido
Área temática
Contribuiciones Teóricas
Data de Publicação
13/03/2026
País da Publicação
Brasil | Brasil
Idioma da Publicação
pt-BR
Página do Trabalho
https://www.even3.com.br/anais/i-encuentro-diseno-y-antropologia-america-latina/1299313-etica-en-la-practica-proyectual--discusiones-interdisciplinarias-desde-el-diseno-y-la-antropologia-en-torno-a-pe
ISBN
978-65-272-2216-3
Palavras-Chave
Acción Crítica. Relacionalidad Profesional Territorial. Tiempo. Impacto. Palavras-chaves: Ação crítica. Relação Profissional Territorial. Tempo. Impacto. Keywords: Critical Action. Territorial Professional Relationality. Time. Impact.
Resumo
Las reflexiones y posturas éticas suelen ser un campo de relevancia para la práctica de diversas especialidades profesionales y el diseño no es ajeno a estos cuestionamientos. Por ello, nuestra investigación se ubica en el marco de la reflexión acerca de cómo se aprende y se aplica la ética en la práctica del diseño en el Perú. Asumimos una postura abierta a reconocer qué se entiende por diseñar éticamente desde una mirada transversal de actores involucrados en el campo como académicos y profesionales del diseño del sector público y privado, así como recién egresados que ya se encuentran insertados en el ámbito laboral. En nuestra investigación han surgido de manera recurrente hallazgos y reflexiones en torno a vacíos y desencuentros entre los aprendizajes adquiridos en la academia, durante la etapa de estudios, y su aplicación práctica en el ámbito laboral. Es, quizás, esperable que los parámetros de acción y de tomas de decisiones obtenidos en la práctica del diseño durante la formación académica se vean transformados con el paso al ejercicio profesional, sin embargo, existen factores que hemos reconocido como las áreas grises de continuidad o desfases de fluidez en la práctica del diseño al pasar del ámbito académico hacia el laboral que generan desconciertos éticos en lxs diseñadorxs. Dos de los factores más destacables de este desfase que serán abordados en la presente ponencia son las nociones de tiempo y de impacto. Ambos factores surgieron a partir del desarrollo de dos de los objetivos planteados para esta investigación. El primer objetivo se trata de identificar qué factores evidencian las tensiones en la práctica ética del diseño en Lima, Perú y el segundo objetivo es conocer las posturas frente a dichas tensiones que son asumidas por lxs actores envueltos en la práctica proyectual del diseño. Cabe señalar que la posición que asumimos en la investigación es de corte antropológico, es decir, una mirada y actitud de apertura con el fin de reconocer a lo largo de la investigación qué es lo que pasa, antes que ceñirnos a corroborar una hipótesis. La metodología trabajada en esta investigación es la investigación-acción, donde el conocimiento es construído por momentos de aprendizaje; donde cada experimentación técnica transforma la perspectiva de la investigación y modifica al ciclo siguiente. Dentro del proceso investigativo, se ha considerado aplicar técnicas de recojo de información cualitativa a través de 17 entrevistas a profundidad, conformada por 17 profesionales del diseño, divididos en 11 diseñadorxs del sector privado y 6 del sector público (de los 17 diseñadorxs, 2 son egresados recientemente); y 8 académicxs, quienes también se desempeñan como diseñadorxs independientes fuera de la academia. Además de las entrevistas, desarrollamos un taller de cocreación con 24 diseñadorxs cuyo fin fue el compartir los hallazgos obtenidos en las entrevistas y colaborar en la generación de líneas temáticas de reflexión y acción; percibiendo las diversas posturas frente a las provocaciones dadas. Como técnica de análisis aplicamos la agrupación de temáticas a través de diagramas de afinidad, trabajando la saturación y similitud de hallazgos. La investigación ha tenido como principal unidad de estudio la carrera de Diseño Industrial de una universidad de la ciudad de Lima, Perú. A partir de la realización de dichas actividades, en primer lugar los resultados obtenidos giran en torno a uno de los temas inicialmente propuesto: el tiempo. Lxs diseñadorxs manifestaron tanto en las entrevistas como en el taller de cocreación que el tiempo es mucho más paulatino o gradual propio de la vida académica debido al foco no solo en el resultado, sino en proceso de aprendizaje; a diferencia de la vida laboral donde la reducción del tiempo es fundamental para mostrar eficiencia en las actividades realizadas. Ello, lxs hizo cuestionar la actual disminución de valor del aspecto humano al momento de realizar los proyectos de diseño. El aspecto humano implica no solo para quién se diseña, sino a lxs mismos diseñadorxs. De esta manera, es posible mencionar que en los proyectos de diseño laboral, el foco en el resultado suele desvíar o distraer el entendimiento de qué está pasando con los actores implicados para reconocer cómo el mismo proceso de diseño está impactando en ellos(as) a nivel tanto social (grupal, comunitario, cultural, relaciones de poder), como individual (emocional, identitario, interpersonal). En el campo del diseño, el concepto de tiempo suele comprenderse dentro de una lógica de continuidad procesal, propia del carácter proyectual, pero el valor del proceso no está en sí mismo si este no conduce al foco principal: la solución. Como sostiene Simon (1996, p.144) “resolver un problema significa representarlo de manera que la solución sea transparente”, es decir, el proceso del tiempo no solo es el camino hacia la propuesta de solución, sino que el paso a paso es la evidencia y razón de la solución tal y cómo es. De esta manera, el proceso metodológico es muy relevante para el diseño, pero en la medida que es el medio para lograr la meta final: el producto o servicio (CROSS, 2000; MARTÍ, 1999). Según lo anterior, no es nada desdeñable la utilidad del proceso, ya que resulta efectivo y posibilita la obtención de una estructura pertinente para el desarrollo proyectual; sin embargo, debido a actuales exigencias cada vez mayores de aceleración del tiempo, es decir, aquella presión del tiempo como una característica estructural que define nuestra época, como el aceleracionismo de Nick Land (2017), el diseño puede caer en un “solucionismo” que puede hacer perder de vista la preocupación expresada por lxs diseñadorxs participantes de esta investigación, que es el aspecto humano. Podríamos afirmar que el diseño como profesión sería una forma de aceleración llamada “tecnológica” que, como sostiene Hartmut Rosa (2022, p.20), es el aumento de velocidad de los procesos orientado a metas. Este tipo de aceleración también provoca en la sociedad una percepción de reducción del espacio en la medida que acelerar el tiempo implica en la práctica anular la movilidad de las personas para trasladarse como el uso dispositivos para comunicarse, para investigar, para hacer campo con el fin de conocer al usuarix. Por otro lado, el proceso en sí también se puede percibir como “inmediatista” especialmente evidente en el ámbito laboral. Metodologías como el Creative Problem Solving (CPS) y el marco metodológico del Design Thinking, expresan un carácter inherente en el diseño sobre la noción del tiempo al que se debe ganar. Según Hartmut Rosa (2022, p.29), la aceleración del tiempo desde un plano general (no subjetivo) se puede medir de dos formas. La primera es observar cómo se contrae el tiempo gastado en episodios o unidades definidas de acción como dormir, comer o divertirse, es decir, acelerar implica hacer más cosas en menos tiempo. La segunda es la evidencia de realizar más acciones al mismo tiempo, es decir, lo que llamamos la vida multifacética. El diseño como práctica profesional incursiona en ambas si tomamos en cuenta que los pasos o etapas, como unidades de acciones, se acortan: menos tiempo para conocer al usuario(a) y se incentiva que los pasos puedan traslaparse, es decir, que casi simultáneamente se ejecuten las etapas. Aunque se suele considerar eficiente este proceso proyectual en términos de resultados, lxs diseñadorxs participantes manifestaron que el tiempo disponible resulta constantemente insuficiente para lograr satisfacción en los resultados, debido principalmente a la falta de tiempo para reconocer sobre todo los aspectos humanos en torno al usuarix. Antropólogas dedicadas al diseño como Sarah Pink (2024, p.10) aportan con técnicas que impulsan un pronto conocimiento de los contextos donde se desarrolla un proyecto de diseño a través de instrumentos visuales. La dimensión visual no es solo un soporte, sino también una forma de conocimiento: para Pink, las imágenes participan en cómo experimentamos, imaginamos, aprendemos y conocemos, y se vinculan con la memoria encarnada; del mismo modo, las experiencias generan nuevas imágenes. Ante lo expuesto, resulta contrastante que el diseño haya integrado como otro enfoque metodológico a la etnografía en la etapa de investigación dentro de sus procesos proyectuales, ya que toma de ella las técnicas inmersivas con el fin de reconocer en menor tiempo el contexto y lxs actores involucrados en una situación de diseño. Sin embargo, la antropología concibe al tiempo en la práctica etnográfica como un elemento de negociación, es decir, se construyen recíprocamente entre lx investigadorx y el grupo humano con quien realiza campo. El tiempo es un componente del trabajo de campo que posee un significado en sí mismo acerca de cómo el grupo humano concibe su forma de vida (GUBER, 2011, p.91). Podemos afirmar que el tiempo para la antropología permite reconocer al grupo humano que estudia, a la vez que su transcurrir mediante la familiarización lx investigadorx con el grupo humano de estudio permite fortalecer los vínculos humanos generando confianza, elemento fundamental para lograr el objetivo del(lx) antropólogx. Además de entender el tiempo como un medidor de logros desde el diseño y la antropología, como investigadores, buscamos ampliar la mirada y entender que el tiempo en ambas prácticas también se convierte en “un medio a través del cual las prácticas sociales en ambos campos producen valores, jerarquías y significados” (MUNN, 1992, p.3). Ello lo podemos llevar también al caso de la diferencia entre el ámbito académico y el laboral, cuyos contextos, llamémoslos culturales, evidencian sistemas de valoraciones y jerarquías desde el cual recrean otras lógicas de ética, cuya definición la abordamos desde la comprensión de la ética en el diseño como “la responsabilidad de los diseñadores de dar forma a los productos, sistemas y entornos que afectan las condiciones de vida humana” (BUCHANAN, 2001, p. 36). En el caso del ámbito laboral puede que las concepciones de ética estén sobre todo inclinadas hacia intereses capitalistas de las organizaciones, en donde los valores de mercado tienden a desplazar a los valores humanos, convirtiendo las relaciones sociales en transacciones instrumentales (SANDEL, 2012), por lo que el aspecto humano es concebido más como un recurso (trabajadores, colaboradores, clientes) que un fin en sí mismo (MARX, 1975). Por otro lado, en el caso del ámbito académico, más allá del aspecto humano conformado por los mismos estudiantes como un fin en sí mismo por su proceso de aprendizaje; desde la percepción de lxs entrevistadxs, en los cursos de corte proyectual existe un mayor detenimiento en reconocer los aspectos humanos, también a lxs actores involucradxs y finalmente a ellxs mismxs, en su rol como diseñadorxs. Manifiestan que ello se debe no solo a una mayor dedicación de tiempo en los proyectos, sino a una mayor posibilidad de realizar una práctica reflexiva en torno al desarrollo del proceso del proyecto de diseño. En el ámbito laboral no reconocen que exista momentos de reflexión, probablemente porque el tiempo tiene un valor contable o monetizable que debe ser convertido en ganancia. Así como también, la falta de espacios de discusión y retroalimentación, una vez finalizado cada proyecto son escasos; y una vez más, el inicio de otro proyecto se vuelve la consigna. Es posible percibir entonces, que la reflexión como práctica no sea una ganancia en sí misma para las organizaciones de lucro. Salvo que ello genere mayor productividad a lxs trabajadorxs. Dichas diferencias interpelan a lxs diseñadorxs participantes, quienes consideran que espacios como el taller de cocreación que realizamos aportan a llenar los vacíos o áreas grises en el paso de la academia al ámbito laboral. Por otro lado, respecto a la segunda noción que abordamos en esta ponencia, el impacto, éste refiere al momento de la interacción humana así como de la interacción con y a través de materialidades, como los prototipos, dentro del proceso proyectual del diseño. No es únicamente la intervención humana la que realiza la actividad proyectual del diseño; también lo ejerce la agencia de lo material generando tensiones de otras situaciones a partir de la creación de nuevas materialidades. Partimos, también, desde un análisis comparativo que reconozca puntos de encuentro y diferencias entre el diseño y la antropología tomando como referencia la aplicación de la etnografía. Para entender el impacto humano desde la antropología existe el concepto de reflexividad (GUBER, 2011) desde la cual se realiza una práctica de reconocimiento de cómo la misma presencia de(lx) antropólogx impacta en la vida del grupo humano de estudio. Es una práctica que evidencia una postura de aceptación de que no se puede no impactar y se asume como parte del trabajo de campo. La reflexividad de un(x) investigador(x) es una práctica que atraviesa constantemente tres dimensiones: la reflexividad del(lx) investigador(x) como miembro de una sociedad o cultura a la que pertenece; la reflexividad en su rol de investigador(x), con su marco teórico y práctica de su disciplina; y las reflexividades del grupo humano que estudia (GUBER, 2011, p.46). Desde el diseño, sin embargo, existe una apuesta más radical de pensamiento y acción que trasciende el término de impacto que proponemos en esta ponencia para ir más allá del proceso proyectual mismo. Se trata de la relacionalidad de Arturo Escobar (2018). De lo que plantea el autor, tomaremos como referencia conceptual la ontología relacional, la cual plantea entender la realidad misma como un entramado de relaciones. Bajo esta mirada, se piensa no sólo en cómo las realidades están conformadas por actores humanos, sino que otras entidades como la naturaleza y objetos se constituyen a través de sus interconexiones. Según esta perspectiva ontológica, el diseño se concibe bajo otro marco de comprensión de sí mismo y, por lo tanto, de su impacto en las realidades que aborda. En conclusión, esta investigación que parte del contexto de la ética en el diseño en Perú revela tensiones significativas entre la formación académica y la práctica profesional que resuenan también en las preocupaciones relacionales de la antropología contemporánea. En particular se identificaron dos factores clave: las nociones vinculadas al ‘tiempo’ y el ‘impacto’. Nuestro análisis evidencia que el entorno académico suele interesarse por un enfoque reflexivo en el proceso de diseño, sin embargo, lo realiza de manera desconectada de la realidad de las presiones del tiempo en el ámbito laboral profesional, donde la eficiencia a menudo eclipsa la consideración de discusiones críticas sobre la práctica. Esta aceleración del tiempo podría llevar a un "solucionismo" que desdibuja la importancia de las relaciones interpersonales y el contexto social en el que se trabaja, lo cual también afecta y remoldea la participación de la antropología llevada hacia una agilidad materializada en métodos como la “etnografía rápida”. Finalmente, esta investigación sugiere que el impacto relacional del diseño y la antropología no solo proviene de la intervención y cualidades humanas, sino también de la agencia de los materiales utilizados y actores más-que-humanos. Este enfoque relacional, inspirado en la ontología de Arturo Escobar, invita a repensar cómo el diseño y la antropología se entrelazan con el territorio, integrando aspectos éticos más profundos que trascienden el mero acto de identificar problemas y plantear soluciones. Dado lo anterior, es fundamental reconocer y abordar estas áreas grises entre academia y práctica laboral para fomentar una ética del diseño y antropología más coherentes con las exigencias de los territorios en Latinoamérica.
Título do Evento
I Encuentro de Antropología y Diseño en América Latina
Cidade do Evento
São Luís
Título dos Anais do Evento
Cuaderno de Resúmenes del Encuentro de Antropología y Diseño en América Latina
Nome da Editora
Even3
Meio de Divulgação
Meio Digital
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Como citar

REBAZA, Licia Silvana Torres; LUME, Juan Giuseppe Montalvan; RACHE, Cesar Navarro. ÉTICA EN LA PRÁCTICA PROYECTUAL: DISCUSIONES INTERDISCIPLINARIAS DESDE EL DISEÑO Y LA ANTROPOLOGÍA EN TORNO A PERCEPCIONES, NOCIONES Y VALORACIONES DE 'TIEMPO' E 'IMPACTO'.. In: Cuaderno de Resúmenes del Encuentro de Antropología y Diseño en América Latina. Anais...São Luís(MA) ENES-Morelia / UNAM, 2026. Disponível em: https//www.even3.com.br/anais/i-encuentro-diseno-y-antropologia-america-latina/1299313-ETICA-EN-LA-PRACTICA-PROYECTUAL--DISCUSIONES-INTERDISCIPLINARIAS-DESDE-EL-DISENO-Y-LA-ANTROPOLOGIA-EN-TORNO-A-PE. Acesso em: 22/05/2026

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