ANTROPOLOGÍA Y DISEÑO DE TERRITORIOS PARA LA VIDA: INVESTIGACIÓN COLABORATIVA CON PUEBLOS INDÍGENAS EN BRASIL

Publicado em 13/03/2026 - ISBN: 978-65-272-2216-3

DOI
10.29327/1767853.1-3  
Título do Trabalho
ANTROPOLOGÍA Y DISEÑO DE TERRITORIOS PARA LA VIDA: INVESTIGACIÓN COLABORATIVA CON PUEBLOS INDÍGENAS EN BRASIL
Autores
  • Alessandro de Oliveira
Modalidade
Resumo expandido
Área temática
Participación
Data de Publicação
13/03/2026
País da Publicação
Brasil | Brasil
Idioma da Publicação
pt-BR
Página do Trabalho
https://www.even3.com.br/anais/i-encuentro-diseno-y-antropologia-america-latina/1297702-antropologia-y-diseno-de-territorios-para-la-vida--investigacion-colaborativa-con-pueblos-indigenas-en-brasil
ISBN
978-65-272-2216-3
Palavras-Chave
Antropología. Diseño. Territorios. Educación.
Resumo
Esta comunicación esboza un acercamiento entre antropología y diseño a partir de mi experiencia de investigación colaborativa con pueblos indígenas en Brasil, con foco en los planes de vida. Esta categoría tiene que ver con un campo de discusión sobre la gestión territorial y ambiental en tierras indígenas que ya cuenta con un conjunto de análisis en el contexto brasileño con aproximaciones conceptuales, aspectos jurídico-normativos, administrativos y educativos de esta agenda pública (Little, 2006; Barretto Filho; Correa, 2009; Oliveira, 2017; Rosar, 2023). La aproximación del diseño parte de un abordaje antropológico de la técnica, entendida como conjunto de acciones y operaciones que establecen determinadas conexiones entre los seres y las cosas, capaces de inhibir o generar posibilidades de acción, reordenando procesos y configuraciones socio-ecológicas (Sautchuk, 2017). Desde este ángulo, planteo que el enfoque de la técnica ofrece una contribución al debate sobre el diseño en tres niveles. En el contexto de las prácticas de diseño de herramientas de gestión territorial; en el horizonte de los efectos de estos diseños sobre la concreción de intervenciones en paisajes; y en la relación entre transformaciones técnicas y la producción de la vida. Estos tres niveles son interrelacionados por un aprendizaje situado. Es importante decir que abordo el diseño desde una posición muy selectiva y no exhaustiva, incluso dentro de la antropología. No pretendo historiar el debate dentro del campo disciplinar de las escuelas de diseño. Mi interés por tomar este término como hilo conductor surge del contexto epistemológico de la antropología contemporánea y del contexto político de las luchas indígenas en defensa de sus territorios y formas de vida. Me ocuparé, por lo tanto, del diseño en su sentido tecnopolítico. Esto significa identificar cómo estas prácticas de diseño conducen a determinadas relaciones con el territorio. Al final, el objetivo es reflexionar sobre cómo el diseño implica un proceso de aprendizaje situado de uso de esa herramienta. Diseño ¿El diseño puede contribuir a la realización de las formas comunales de autonomía que subyacen a proyectos de vida de grupos marginados en América Latina que se movilizan para defender sus formas de ser-en-el-mundo? Para Arturo Escobar, esto implicaría una reorientación importante del diseño desde las tradiciones funcionalistas y racionalistas hacia un tipo de racionalidad y un conjunto de prácticas en sintonía con la dimensión relacional de la vida (Escobar, 2016). Por otra parte, Tim Ingold señala que el diseño no es un ámbito reservado a una clase de profesionales, pero es un aspecto de todo lo que hacemos en la medida que nuestras acciones son guiadas por esperanzas, sueños y promesas, por lo tanto, el diseño es parte integral del propio proceso de habitar. El diseño refiere a la continua creación de los ambientes en los cuales el habitar puede ocurrir. Esto es lo que él entiende por diseñar ambientes para la vida (Ingold, 2012). Los dos antropólogos reconocen que el diseño tiene que ver con la acción de dar forma a la vida. Entre la vida de la forma y la forma de la vida es el trabajo del diseñador que, al diseñar un objeto, una herramienta, una casa, ciudades o políticas públicas, crea formas específicas de ser, saber y hacer, a medida em que estructuran la realidad y la vida cotidiana de las personas. Mi presentación se basa en estos planteamientos para proponer un diálogo sobre la antropología y el diseño de territorios. Presento elementos para llevar adelante la cuestión hecha por Escobar a través de una aproximación al diseño sugerida por Ingold, aunque prefiero pensar en términos de diseño de territorios porque no se trata del trabajo de un diseñador, sino de una experiencia colectiva indígena de diseño de territorios para la vida. Si consideramos que la planificación es una herramienta de diseño en la medida en que estructura las realidades de la vida de poblaciones enteras, repito la pregunta: ¿puede el diseño ser una experimentación creativa cuando es apropiado por las comunidades indígenas en su lucha por afirmar sus proyectos de vida? Planes de vida Para hablar de esta cuestión, me referiré brevemente a mi experiencia de investigación y asociación con una organización indígena situada en el extremo norte de Brasil, el Consejo Indígena de Roraima - CIR, con el que colaboro desde 2011. El CIR existe desde hace más de 50 años y su objetivo es luchar para garantizar los derechos y fortalecer la autonomía de los pueblos indígenas en el estado de Roraima. Actúa en 35 tierras indígenas, que albergan una población de 58.000 indígenas en 465 comunidades pertenecientes a al menos 10 pueblos diferentes. Una de las estrategias del CIR en la última década ha sido construir "Planes de Gestión Territorial y Ambiental" (PGTAs) para las tierras indígenas de Roraima. Técnicamente, los llamados "Planes de Gestión" son instrumentos de planificación basados en posiciones sobre el futuro de las tierras indígenas. Son acuerdos elaborados colectivamente por los pueblos indígenas y sus socios, que definen líneas de actuación para diferentes cuestiones. En Roraima, los planes de vida siguen tres líneas fundamentales: la protección territorial, el uso de los recursos naturales y la educación. Estos documentos se generan a través de un diálogo intercultural que incluye diagnósticos socioambientales, mapeos participativos y previsión de escenarios. Para el CIR que tiene más sentido hablar de "planes de vida" para escapar de las trampas semánticas del discurso gerencial moderno de administración y recursos que prescribe la palabra gestión. Planes o "proyectos de vida" (Blaser, 2004) es una categoría político-epistémica que nos convoca, en términos de análisis social, a rechazar dicotomías como tradición vs. modernidad, naturaleza vs. sociedad, para seguir su fuerza propositiva. Reflexionar sobre los "proyectos de vida" se convierte en una clave para comprender la complejidad y las circunstancias contradictorias que marcan las experiencias indígenas contemporáneas, pero también sus proposiciones político-epistémicas más radicales. No se reducen entonces a una estrategia administrativo-racional de las organizaciones indígenas frente a las dinámicas burocráticas estatales, sino que expresan la defensa de modelos culturales de vida frente a las múltiples transformaciones socio-ecológicas y políticas de nuestro tiempo. Estos "proyectos de vida" se generan a partir de circunstancias particulares, de visiones del mundo y del futuro que se contraponen a los proyectos estatales de desarrollo y a las visiones predominantes de los mercados. Parten del tejido de paisajes, recuerdos, expectativas y deseos basados en las experiencias de las personas en los lugares que habitan. En esto trabajo pretendo centrarme en la construcción de planes de vida como experiencias comunitarias con el diseño. Miro a ese proceso desde un abordaje antropológico de la técnica. Comparto del renovado interés contemporáneo por la técnica que ven siendo planteado por un grupo de investigadores latinoamericanos, como categoría teórico-metodológica interesante para comprender o que pasa no mundo más allá de dualismos como naturaleza y cultura o sujetos y objetos (Mura, 2011) sin perder de vista la dimensión de poder en las relaciones y transformaciones técnicas (Mura; Padawer, 2023; Mura; Sautchuk, 2019). El enfoque en el proceso técnico no parte de un modelo previo de dominios culturales fijos y estabilizados a los que pertenecen los diferentes actores, tomando estos sistemas de conocimiento como identidades cognitivas predeterminadas. Por el contrario, sigue el flujo de la acción, centrándose en las prácticas de relación con el mundo en las que los aspectos epistémicos, culturales, políticos y las relaciones de poder pueden reconocerse en el propio flujo de la acción práctica. Creo que el enfoque puede ofrecer una contribución al debate sobre el diseño en tres niveles o ámbitos de sociabilidad técnica. Mi apuesta es que estos tres niveles estén atravesados por un flujo de aprendizaje situado. En un primer nivel, tiene que ver con el diseño como instrumento de planificación de la vida colectiva. El Plan de Vida es una herramienta de gestión territorial que está siendo apropiada por pueblos y organizaciones indígenas en todas las regiones del país. En cada experiencia, esta herramienta adquiere su propia configuración. Empleo el concepto de “apropiación”, en lugar de “diseminación”, “imposición” o “penetración”, para acentuar el papel activo que tienen los pueblos al hacer uso de esta herramienta cultural. La noción de “apropiación” permite apreciar el valor diferencial que un objeto cultural común puede tener para diferentes grupos humanos dentro de una sociedad (Rockwel, 2018). En la experiencia de Roraima, el diseño de los planes de vida se ha producido mediante una combinación de metodologías participativas. Entre ellas, la práctica del dibujo es una importante herramienta de sistematización del conocimiento sobre el territorio. Los mapas libres o basados en imágenes cartográficas oficiales incluyen mucha información sobre: hidrografía, padrones de habitación, territorialidad de los vivos y los muertos, una geografía de lugares "sagrados" repleta de la presencia de "dueños" de montañas, lagos, cuevas y senderos. También localizan refugios para el ganado, escuelas y centros de salud; zonas de caza, cultivo, recolección y pesca. Además de estos aspectos, identifican las amenazas externas actuales: invasiones, extracción de recursos naturales, explotaciones mineras. Manchas, zonas, puntos, líneas, unidades de percepción inscriben, pues, sobre el papel dimensiones históricas, ecológicas, sociopolíticas y cosmológicas de la vida. En la forma como lo veo el dibujo es más que una representación mental. Considero estas prácticas de dibujo como operaciones tecnocognitivas situadas (Carenzo; Trentini, 2020; Padawer, 2022), complejas porque son actividades gráficas que integran numerosas dimensiones del conocimiento, la memoria, las percepciones ecológicas y la propia atención (Pierrot, 2015). El mapa-dibujo no es el territorio, pero es una actividad que da forma al territorio. Em términos fenomenológicos digo que en el ato de dibujar en el proceso de diseño emerge como reflexión en la acción, no es describirlo o representarlo, sino responder a él (Gatt & Ingold, 2013). El dibujo como técnica es una actividad gráfica que hace visibles los conjuntos relacionales (Sautchuk & Fagundes, 2020). En las experiencias en las que participé, la interacción de las comunidades con sus propios dibujos dio lugar a importantes conversaciones sobre el presente y el futuro de las comunidades indígenas desde distintos puntos de vista -de género y generacional-. Los dibujos del futuro plantearon las expectativas, deseos y sueños colectivos de diferentes sujetos, abriendo un debate sobre el rumbo de la vida colectiva. El segundo nivel tiene que ver con los efectos del diseño a través de intervenciones en paisajes. Los planos de vida encaminam determinadas relações e inibem outras (Akrich, 2014). Son términos intermedios en largas cadenas de asociación y composición de fuerzas de diversa índole en contextos socio-ecológico-territoriales específicos (Mura, 2011). El hecho de plasmar tanta información en papel ha sido objeto constante de reflexión indígena. En las grandes reuniones políticas que son las asambleas del movimiento indígena, siempre se reafirma la importancia de poner los planes por escrito. Estos papeles movilizan apoyos e impulsan dinámicas sociotécnicas dentro de las comunidades. Existe, por tanto, una relación de continuidad entre el papel y la acción, que no es lineal ni directa, ni mucho menos normativa. Es una continuidad abierta y flexible, pero continuidad en la forma y en la dirección. El tercer nivel tiene que ver con la relación entre las transformaciones técnicas y las actividades vitales. Permítanme darles un ejemplo de una transformación técnica concreta, como la pesca. En 2011, las comunidades que viven en la tierra indígena donde decidí instalarme durante mi trabajo de campo estaban construyendo su plan y esto movilizó muchas reuniones. En los debates, el tema de la pesca siempre estuve presente. Seguí con atención el debate sobre la pesca con timbó, una técnica super compleja que implica el conocimiento botánico, ecológico y bioquímico de un gran número de plantas y que consiste en una tradición de pesca colectiva. La polémica giraba en torno a si mantener, controlar o prohibir esta técnica de pesca, teniendo en cuenta sus efectos negativos sobre el medio ambiente de lagos y pequeños ríos, poniendo en peligro la cantidad de peces y la vida de otros animales. En los años siguientes, me di cuenta de que esta misma discusión aparecía en todos los planes, con propuestas para prohibir o reducir su uso. La pesca es una actividad vital e implica otros factores ecológicos además del uso del timbó. Una estrategia para garantizar la disponibilidad de peces ha sido construir estanques de cría. En algunas comunidades el experimento no ha funcionado, mientras que en otras ha tenido éxito. Mi apuesta es que estos tres niveles estén inter ligados por un flujo de aprendizaje situado. Como señalo Mauss hace mucho tiempo, toda técnica presupone un aprendizaje. El CIR ha desarrollado su propia manera de producir y utilizar los instrumentos de gestión del territorio desde la realidad de las comunidades. Este aprendizaje también se produce a nivel de las acciones resultantes de los planes. Cada comunidad vive su propio proceso de aprendizaje a partir de las configuraciones socio ecológicas que emergen de las acciones concretas en los paisajes. En este proceso de aprendizaje, los planes actúan como guías para los procesos colectivos de seguir adelante con la vida y cumplen un importante papel en la disputa sobre el futuro de los pueblos y las tierras indígenas. Algunas consideraciones En esta presentación he intentado acercar la antropología y el diseño a través de mi experiencia de investigación colaborativa con pueblos indígenas en Brasil. Presenté un proceso de diseño que ha sido apropiado y está siendo desarrollado por una organización indígena en la amazonia brasileña. Involucrarme con experiencias de apropiación de herramientas como los "planes" para las luchas ontológicas de los movimientos indígenas me ha enseñado cómo la antropología puede contribuir y ampliarse a este campo específico del diseño. De esta manera, la etnografía no se reduce a los dilemas de la recolección de datos y la escritura, más un proceso de co-teorización con los grupos que estudiamos, proporcionando tanto a nuestros interlocutores como a nosotros mismos nuevas herramientas conceptuales para dar sentido a las realidades contemporáneas (Rappaport, 2007). Desde esa perspectiva, he intentado hacer visible "la política del diseño" o su tecnopolítica. La visión de la técnica llama la atención sobre un aspecto fundamental del diseño, que es la transformación de las relaciones entre los seres y las cosas. Se trata de un enfoque que no se limita al discurso o al campo semántico, sino que se centra en los efectos materiales de las prácticas de diseño en la configuración de los mundos, dando forma y curso a la vida. Desde esta perspectiva tecnopolítica, reafirmo que el dibujo no es una representación del mundo si no una forma de corresponder con él (Ingold, 2012). El papel actúa como condensador de información sobre relaciones entre diferentes planos de fuerzas y participa en el flujo mediando relaciones entre actores, instituciones y de estas con otras entidades y seres vivos en un entorno socio-natural. Diseñar es intervenir en la estructuración de territorios para la vida. Así, los planes de vida no me parecen instrumentos modernos de dominación, ni pertenecen enteramente a una tradición, sino que son herramientas que han sido apropiadas en el curso de las luchas indígenas en defensa de sus territorios-mundo como parte de sus políticas de habitación.
Título do Evento
I Encuentro de Antropología y Diseño en América Latina
Cidade do Evento
São Luís
Título dos Anais do Evento
Cuaderno de Resúmenes del Encuentro de Antropología y Diseño en América Latina
Nome da Editora
Even3
Meio de Divulgação
Meio Digital
DOI

Como citar

OLIVEIRA, Alessandro de. ANTROPOLOGÍA Y DISEÑO DE TERRITORIOS PARA LA VIDA: INVESTIGACIÓN COLABORATIVA CON PUEBLOS INDÍGENAS EN BRASIL.. In: Cuaderno de Resúmenes del Encuentro de Antropología y Diseño en América Latina. Anais...São Luís(MA) ENES-Morelia / UNAM, 2026. Disponível em: https//www.even3.com.br/anais/i-encuentro-diseno-y-antropologia-america-latina/1297702-ANTROPOLOGIA-Y-DISENO-DE-TERRITORIOS-PARA-LA-VIDA--INVESTIGACION-COLABORATIVA-CON-PUEBLOS-INDIGENAS-EN-BRASIL. Acesso em: 22/05/2026

Trabalho

Even3 Publicacoes